Sé que lo nuestro ya terminó. Perdón si llego a molestar, pero no puedo acostumbrarme. Sé que ya no soy parte de ti,

y aunque me duela tengo que empezar a olvidarte. Sé que es hora de pensar en mi, el tiempo todo curará

y otro amor vendrá a buscarme. Me muero en el intento, pero ya vez, no puedo mi amor dejar de amarte.

8.8.09


Me pesqué mirándote, me di cuenta que me gustabas. Hablarte me hace bien; me hace feliz (eso si suena bien). Ya no soy la misma. Escaparme de tus ojos es misión imposible. Corro imparable, sin saber a donde voy. ¿De qué me escapo? ¿De vos? Quizá mi inconciente quiera evitarte a toda costa… seguramente.
Analizándolo bien… no me gustas. No, no, realmente no. No me gustas, no te gusto, no nos gustamos. ¿Entonces qué pasa? Porque todas las pistas llevan al mismo crimen, mediante el mismo móvil. Por más que piense tengo la mente nublada, por vos obviamente. Me confunde todo esto. Me confundís vos. Examino cada tramo de nuestras conversaciones, buscando indirectas. Trato de razonar pero nuevamente apareces vos en medio de mis pensamientos. ¡Me saca de quicio! Es irritable toda esta situación: estamos lejos, pero estamos cerca.–Se que no todos entenderán esto, pero los que saben de quien hablo, entonces también sabrán a que me refiero con esto último-. Me pesqué mirándote nuevamente, me di cuenta que me encanta verte.
Me gustaría saber que es lo que pensás...

No hay comentarios:

Publicar un comentario