
Hombres y mujeres. Unos un camino, otros uno totalmente distinto, y aún así nos complementamos.
Vos hombre, yo mujer. Tú mi complemento y yo el tuyo, lo sabíamos bien. Sin embargo nos mirabamos y no hablabamos, nos hablabamos sin mirarnos, sonreíamos inocentemente sin poder decirnos más que eso, más que nada.
Creí haber encontrado en vos a mi alma gemela, mi media naranja y sobre todo a mi príncipe azul. Y con el tiempo el azul se fue destiñendo y pasó por tantos colores dejando de ser ese azul brillante, hasta que la historia que yo había escrito siendo vos y yo los protagonistas, una historia en la que hablaba de amor, fue desapareciendo, se fue borrando, pero antes se escribió en pasado.
Vos hombre, yo mujer. Tú mi complemento y yo el tuyo, lo sabíamos bien. Sin embargo nos mirabamos y no hablabamos, nos hablabamos sin mirarnos, sonreíamos inocentemente sin poder decirnos más que eso, más que nada.
Creí haber encontrado en vos a mi alma gemela, mi media naranja y sobre todo a mi príncipe azul. Y con el tiempo el azul se fue destiñendo y pasó por tantos colores dejando de ser ese azul brillante, hasta que la historia que yo había escrito siendo vos y yo los protagonistas, una historia en la que hablaba de amor, fue desapareciendo, se fue borrando, pero antes se escribió en pasado.
Y así quedó todo; tan vacía la historia, aunque tan llena la hoja de espacio para escribir una nueva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario