
Que triste es asumir el sufrimiento. Patético es creer que una mentira convoque a los duendes del milagro que te hagan despertar enamorada. Y como duele que estés tan lejos, durmiendo aquí en la misma cama. Como duele tanta distancia, aunque te escucho respirar estás a cientos de kilómetros. Y duele quererte tanto, fingir que todo está perfecto mientras duele gastar la vida tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió.
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