No encontraba solución a ese amor y se dio cuenta que algo debía hacer. Sabía que no lo olvidaría pero sabía también que él seguía avanzando y no le importaba dejarla en el tiempo. ¿De qué servía amar a distancia? ¿De qué servía amar para recibir a cambio indiferencia?
Peleó consigo misma para arrancárselo del alma y en cierto punto lo logró, cada tanto lo recordaba, guardaba sus olores, sus caricias y algún que otro recuerdo de los tantos que tenían, pero lo dejó atrás poco a poco y al fin fue ella la que avanzó. Luego se deshizo de lo que le quedaba de él, y para siempre; No pienso desarmarme nunca más-
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