
Lo que tenga que ser, que sea. Y lo que no, por algo será. No creo en la eternidad de las peleas, ni en las recetas de la felicidad. Cuando pasen recibo mis primaveras y la suerte esté echada a descansar, yo miraré tu foto en mi billetera, y que sea lo que sea. Y el que quiera creer, que crea. Y el que no, su razón tendrá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario