No sé si estoy volviendo a caer. Un hilo invisible parece tirarme hacia vos, aunque ni sé donde estarás. A veces siento impulsos de ir corriendo y decirte todo lo que pienso. Y me confundo, porque no sé si a eso se lo llama humillarse o seguir intentándolo, no rendirse, luchar. También me voy cuenta de que no querés escucharme, y eso me duele aún más. Porque no entiendo por qué me pedís perdón y después no cambiás. Pero lo que menos entiendo es por qué tengo tan poco amor propio que me lastimo a mí misma. No soy capaz de cortar con aquello que me daña, y sigo arrastrándome siempre que encuentro una señal tuya. Porque las persigo, las busco allá donde vos ni siquiera las dejás. Necesito creer que aún estoy conectada con vos, necesito pensar que aún me recordás.
Pero creo que sólo son arrebatos, impulsos que me agarran de vez en cuando. Y me pongo aquella canción que me recuerda a vos y las palabras salen solas.
Me pregunto si sabrás que el año que viene me iré lejos. Me pregunto si te importará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario