
Como toda señorita era bien histeriquita,
eras una ola en el mar.
Siempre cinco para el peso,
siempre abrazo nunca un beso,
Y ahora ni torta ni pan.
Y este amor que nunca vio la luz,
no sintió el calor,
Y este amor que nunca vio la luz,
no sintió el calor,
no sufrió el dolor
no vivió el morir.
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